"Disco duro, una o varias láminas rígidas de forma circular, recubiertas de un material que posibilita la grabación magnética de datos. Un disco duro normal gira a una velocidad de 3.600 revoluciones por minuto y las cabezas de lectura y escritura se mueven en la superficie del disco sobre una burbuja de aire de una profundidad de 10 a 25 millonésimas de pulgada".
El disco duro va sellado para evitar la interrupción de partículas en la mínima distancia que existe entre las cabezas y el disco. Los discos duros proporcionan un acceso más rápido a los datos que los discos flexibles y pueden almacenar mucha más información. Al ser las láminas rígidas, pueden superponerse unas sobre otras, de modo que una unidad de disco duro puede tener acceso a más de una de ellas. La mayoría de los discos duros tienen de dos a ocho láminas.
De todos los componentes de una PC, el disco duro es el más sensible y el que más requiere un cuidadoso mantenimiento. La detección precoz de fallas puede evitar a tiempo un desastre con pérdida parcial o total de información.
Un disco duro puede presentar diversas anomalías, generalmente corregibles:
- Proceso de espacio disponible.
- Espacio ocupado por archivos innecesarios.
- Clusters o cadenas perdidas.
- Direccionamiento cruzado de archivos.
- Copias 1 y 2 de la fat no coincidentes.
- Sector de arranque alterado o dañado.
- Sectores físicamente dañados.
- Alto porcentaje de Desfragmentación.
Cuando el espacio libre de un disco se acerca peligrosamente a cero, la PC entra en una fase de funcionamiento errático: se torna excesivamente lenta, emite mensajes de error (que en ocasiones no especifican la causa), algunas aplicaciones no se inician, o se cierran después de abiertas, etc.
Como factor de seguridad aceptable, el espacio vacío de un disco duro no debe bajar del 10% de su capacidad total, y cuando se llega a este límite deben borrarse archivos innecesarios, o desinstalar aplicaciones que no se usen, o comprimir archivos, o comprar un disco de mayor capacidad.
Todas las aplicaciones de Windows generan archivos temporales. Estos archivos se reconocen por la extensión .tmp y generalmente existe uno o varios directorios donde se alojan.
En condiciones normales, las aplicaciones que abren archivos temporales deben eliminarlos cuando la aplicación concluye, pero esto a veces no sucede cuando se concluye en condiciones anormales, o Windows se tarda o por una deficiente programación de la aplicación.
Windows incluye en la ventana de Propiedades de las unidades de disco duro un utilitario de limpieza. Existen otros utilitarios, como el Norton Utilities o el Norton Works que incluyen esta función. Pero si no se cuenta con ninguna de estas herramientas puede hacer una búsqueda de archivos temporales en todo el disco:

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